parroquia Pintag

Tambo Cóndor

Camino al volcán Antisana

Tambo Cóndor, un emprendimiento familiar ubicado en el corazón de Pintag, emerge como un faro de ecoturismo sostenible, particularmente orientado al fascinante mundo del avistamiento de aves. Este proyecto, enraizado en un profundo respeto y aprecio por la naturaleza, va más allá de ser simplemente un destino turístico. Ubicado estratégicamente entre la laguna De Secas y el cerro Yeguapamba, no solo proporciona un santuario para la biodiversidad local, sino que también se erige como un potencial puente verde, pudiendo establecer un corredor ecológico que vincule ambos bosques, contribuyendo de esta manera a la preservación de hábitats críticos para diversas especies.


La creación de este corredor facilitaría el movimiento de fauna entre estos dos ecosistemas, además podría servir como una vitrina viva, permitiendo a los visitantes sumergirse en los ecosistemas andinos.

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Árboles Plantados

Ubicación

Superficie: 1.1ha (destinado al corredor ecológico). Hay conversaciones en curso para expandir el área de reforestación con otros propietarios.

 

Ubicación y Altitud: 0° 27′ 29″ S, 78° 19′ 24″ W, con una altitud de 3,510 metros, en la provincia de Pichincha.

Flora y fauna

El Parque Nacional Antisana, rico en biodiversidad, es hogar de una variedad asombrosa de flora y fauna, incluyendo especies como el Aliso, Laurel de cera, Pumamaqui, Quishuar, Jacta, Piquil, arrayán, guanto, Achupalla, entre otros, las cuales son fundamentales para el equilibrio del ecosistema local, ofreciendo tanto albergue como alimento a la  vida animal presente.

Con una rica diversidad biológica, el Parque Nacional Antisana alberga 418 especies de aves, 73 de mamíferos y 61 de anfibios y reptiles, constituyendo un verdadero paraíso para biólogos y amantes de la naturaleza. Entre estos, el majestuoso cóndor andino y el enigmático oso de anteojos se destacan no solo por su imponente presencia, sino también por su estado de «Vulnerables» en la Lista Roja de la UICN.

Amenazas

El cóndor andino y el oso de anteojos, dos de las especies más emblemáticas de la región andina, actualmente enfrentan un futuro incierto y precario debido a la disminución constante y preocupante de sus hábitats naturales. La deforestación, el cambio de uso del suelo para actividades agrícolas y urbanísticas, junto con la caza ilegal, están poniendo a estas magníficas criaturas en una trayectoria peligrosamente acelerada hacia el riesgo de extinción. Es vital actuar ahora, y con determinación, para evitar que estas especies, que juegan roles cruciales en sus ecosistemas, lleguen a un estado crítico de extinción.

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