Hemos escuchado que en algunas oportunidades que se dice: “se plantan los árboles, pero luego nadie más se preocupa, y se secan”.
Es una crítica valida, plantar es un gran esfuerzo que involucra muchos actores:
Es frustrante, para todos los involucrados, que luego de este esfuerzo compartido, pasado algún tiempo, se regrese al lugar y los árboles estén secos.
Como Fundación, hacemos monitoreo tanto de los árboles que plantamos como de los sitios, asegurando que permanezcan como áreas para la conservación de la naturaleza, sin embargo, ahora estamos dando un nuevo paso, de gran relevancia.
Este domingo 25 de mayo de 2025 es un día histórico para la Fundación, es la primera siembra en que colocamos identificadores para una muestra representativa, en esta oportunidad 78 de los 500 árboles plantados, un 15%, contarán con un código QR instalado en el tutor que acompaña el árbol, al acceder a este código se desplegará la información más relevante de ese árbol, para hacer seguimiento y mantenimiento.
Este código nos indica la fecha de siembra, el vivero, las condiciones de la planta, si fue reproducida por semilla, esqueje y mucha otra información relevante, que nos permitirá al hacer el mantenimiento, incorporar información adicional sobre el desarrollo del árbol, sabremos que especies son más exitosas, cuales se secan, cuanto crecen.
Permitirá al voluntario saber exactamente cuál es “su” o “sus” árboles plantados, de modo que cuando regrese al lugar, en cualquier momento en el futuro contará con la información para identificar él o los árboles que plantó y sabrá cómo han evolucionado.







Los árboles y arbustos incluido en esta siembra fueron: guabillas, tilos, guabas, macanas (palmas), porotones, cedros y chotos.
Por primera vez podremos hacer un seguimiento detallado a los árboles seleccionados de cada especie para saber cómo evolucionan.
Agradecemos a Anibal Cueva que nos permitió plantar en su finca, con el compromiso de que el área intervenida se mantendrá a perpetuidad como un área de conservación de la naturaleza.
A Sandra Morocho y Timo Kornfeld, miembros del Grupo de Observadores de Aves Birdwatchers del Valle del Río Quijos, ellos se dieron a la tarea de poner la energía para la puesta en marcha del proyecto de los identificadores, para ello han contado con el apoyo incondicional de la Fundación reflejado en el apoyo de Benjamín Guevara y Camilo Rada a quienes también agradecemos.
A los colaboradores de la Fundación que se desplazaron a Borja para ser parte de esta experiencia.
A los voluntarios que participaron en esta siembra, ¡plantar estos 500 árboles no fue tarea fácil!, a todos un gran ¡GRACIAS!
«Quién planta un árbol, planta esperanza.» Lucy Larcom
JUNTOS SOMOS PARTE DE LA SOLUCIÓN
“Cada árbol que plantas, marca una diferencia”, Jane Goodall
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